¿Outsorcing es rentable o no?


Outsourcing, un término, aunque todavÃa no españolizado, pues no lo reconoce la RAE, si lo encontramos con mucha frecuencia cuando estamos inmersos en temas laborales o económicos.
El significado de este término no es más que definir cuando hablamos de subcontratación, tercerización en el proceso empresarial o externalización de la mercadotecnia. Con ello se deriva a que, no siempre todo queda integrado dentro de un mismo negocio, y a menudo es necesario recurrir a un planteamiento outsourcing. Pero, ¿nos compensa hacerlo?
Veamos, aunque como todas las cosas actualmente, este tipo de procesos, derivados en mejor la efectividad del trabajo, tiene sus pros y sus contras para el negocio.
VENTAJAS DE APLICAR UNA POLITICA OUTSOURCING
La también denominada subcontratación es una acción que la empresa en cuestión se plantea para alcanzar objetivos diversos como un ahorro de costes, una mejora en el nivel del cliente, pues da servicios de los que no está especializado, y obtiene una mayor flexibilidad en los procesos productivos de su negocio.
La decisión de definir una polÃtica outsourcing en una empresa viene establecida por la delimitación de las relaciones y fronteras con otros agentes del proceso mercantil como serÃan los proveedores y los distribuidores.
Es necesario adaptarse actualmente a un mercado cada vez más polivalente, ofrecer a nuestros clientes todos los servicios que nos demandan con la mejor calidad posible, y si eso supone externalizar parte de los procesos, pues nos encontraremos ante una mejor calidad de lo creado.
¿CUÃNDO DEBEMOS SUBCONTRATAR SERVICIOS?
Para considerar la terciarización de algunos procesos de nuestro negocio debemos tener en cuenta muchos aspectos como, por ejemplo, la rentabilidad de realizar dichas tareas dentro de la empresa, es decir, con producción propia, o recurrir al outsourcing nos sale más económico.
Si nos decantamos por subcontratar proveedores debemos tener en cuenta que estas personas deben obtener su parte de beneficio, pues estamos añadiendo un agente más en la cadena de valor. Para asegurarnos una rentabilidad en nuestra adquisición de agentes outsourcing debemos valorar aquellos que nos ofrezcan una garantÃa sólida de estabilidad a largo plazo.
Aun asÃ, si estamos barajando la posibilidad de subcontratar algún servicio y aún nos genera dudas, intenta responder a estas cuestiones que te planteamos a continuación:
¿El servicio que quieres contratar es imprescindible para tu empresa?
Casi todo lo que se realiza dentro de un negocio se puede realizar mediante outsourcing, la duda es, ¿vale la pena? Es decir, si somos una empresa especializada en un tipo de servicios, y quiero ampliar a otros, puede que por aumentar el target estemos perdiendo valor de marca.
¿Dentro de tu empresa se podrÃa realizar este servicio?
A lo mejor no lo sabemos, pero podrÃamos contar con un profesional que sepa acometer estas tareas que, a priori, estamos pensando externalizar. Si no fuese asÃ, subcontratar personal especializado puede resultar más sencillo.
¿ConfÃas en la empresa que estás contratando?
Si queremos una relación laboral satisfactoria, donde todos salgan ganando, lo mejor es contratar a una empresa que nos revierta confianza, y obviamente, esa conexión de seguridad sea mutua.
¿Cuánto nos cuesta este proceso?
Analizar primeramente el presupuesto del que disponemos, y si nos sale rentable contratar a agentes externos o incorporarlos definidamente en nuestra empresa.
¿La competencia nuestra recurre a servicios outsourcing?
Aunque no parezca un aspecto relevante, lo cierto es que hacer un estudio previo a la contratación de una empresa externa puede sernos de gran ayuda.
Si no encontramos a nadie que esté subcontratando algunos servicios, y seamos los primeros, marcaremos la diferencia; sin embargo, también podemos encontrarnos empresas del sector que realice servicios de manera externa y cerciorarnos de que le está ayudando realmente.
¿Nos podrá suponer algún tipo de problemas legales subcontratar?
En este último aspecto hay que mantener un cuidado especial, pues mucho ya se ha oÃdo hablar acerca de las dificultades obtenidas en aspectos legales por outsourcing. Para ello, previo acuerdo con un agente externo, debemos dejar definidas las responsabilidades del trabajo a realizar, y dejar claro el cometido de cada parte.